Marruecos vive, como la mayoría de países del Magreb, una crisis anunciada entre las necesidades de agua al alza y los recursos a la baja. El desarrollo de la irrigación privada, la expansión del turismo, el desarrollo industrial, el aumento de la población y los cambios en los usos elevan la demanda de agua. En cuanto a la oferta, se observa una fuerte degradación de los recursos hídricos en un país de clima semiárido – árido en la mayor parte de su territorio.
La ausencia en el tratamiento del agua en Marruecos se encuentra con el + 80% de aguas vertidas sin tratamiento, y el coste de la degradación de los recursos hídricos en Marruecos se estima en 1.000 millones de euros por año, correspondiente a más del 3% del PIB.
La nueva legislación en materia de aguas propone una nueva visión del sector del agua gracias a la introducción de un enfoque integral, participativo y enfocado al control de la demanda. Este enfoque es esencial puesto que el equilibrio entre recursos y necesidades hídricas es débil, la sobreexplotación de las capas subterráneas es un hecho y los esfuerzos de saneamiento líquido suponen un reto en la gestión integral del ciclo del agua...
El acto ha sido presidido por el consejero de Innovación, Ciencia y Empresa con el objetivo de potenciar la innovación y la mejora de la competitividad de ambos entornos
El responsable autonómico inaugura en Casablanca la primera gran exposición de productos y servicios andaluces en el país alauita